Holguín y Guardalavaca

 

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Finalmente, tras tres días en Sancti Spiritus, conseguimos salir de ese agujero négrido en un coche alquilado. Arriba aparecen nuestros pasajeros: el rasta, Salama y Vader, ambos saharauis. La idea de este viaje consiste en irnos a oriente: Holguín, Guardalavaca, Baracoa y Santiago; aunque luego veremos que Baracoa no fue posible, y que finalmente yo decidí quedarme sola en Santiago porque todos mis compañeros retornaron de nuevo a la infernal ciudad a despedirse de Christian, su amigo argentino.  Nuestro coche era la leche: era un jeep con la capota rota, y cuando empezaron a caernos encima enormes tormentas tropicales, entraba todo el agua al asiento de la conductora, de ahí el vaso que Silvia sostiene en la mano. Entre Salama y yo hicimos un invento de Mcguiver metiendo su camiseta en dicho hueco y añadiendo posteriormente una bolsa de plástico para que Silvia no quedara completamente inundada...

Bueno, aquí comienza a aparecer la comunidad Saharaui cubana. Estos tres caballeros estaban mirando concentradamente las olimpiadas griegas... el de la derecha es Maraví, que es con el que más hablamos, y que era un gran personaje. Aquí había algunos de ellos que no bebían nada de alcohol y eran musulmanes practicantes, como por ejemplo Salama; pero luego estaban otros como este Maraví o Vader, que bebían como miserables sin ningún problema. No hablamos demasiado de religión, pero creo que aunque eran creyentes no eran practicantes... es que luego conocimos a algún otro que era ateo...

Lo de arriba es Holguín... mi único contacto con esta ciudad fue durante dos noches: la primera ésta, y la segunda al día siguiente, pero más bien el contacto fue con un santero, con un hospital... no voy a anticiparme.... Este monumento es una estatua del General Calixto García, que daba nombre al parque, y que tomó por asalto la ciudad de Holguín en 1872 sin que las tropas españolas pudieran impedirlo. Mas tarde, en 1898, participó en el sitio de Santiago de Cuba, junto con las tropas invasoras estadounidenses, que puso fin a la guerra con España.

En estas fotos, nuestra habitación en la residencia de estudiantes de Holguín. El despertar de la primera noche fue considerablemente infernal, teniendo en cuenta que había una plaga de hormigas ocasionada por el tarro de miel que silvia llevaba para su maltrecha garganta. Ah, es que olvidaba decir que el día siguiente del cumpleaños se despertó completamente sin voz y la médico la dijo que no hablara nada, así que se hacía miel y limón para tomar por la noche... eso sí, en dicha mañana Silvia nos mostró su estómago hinchado, aunque en principio no la dolía. El día anterior, según llegamos, nos habíamos tragado un plato de puerco, arroz y fríjoles y plátano frito. El hecho es que los demás no comíamos demasiado, y siempre le dábamos el resto a Silvia. Así que lo que pensamos que tenía era un empacho de todo lo que se había comido... bueno, el hecho es que emprendimos nuestra ruta hacia Guardalavaca. ¡¡a la playa!!

Y finalmente, comienza la catástrofe... una vez retornados de Guardalavaca a Holguín para dormir, mientras nos estamos duchando, a Silvia la comienza una cagalera espantosa, a la vez que su estómago comienza a dolerle. Los saharauis nos dicen que eso es un empacho causado por la carne de puerco fría, y que tiene que ir al santero. Así que, aunque ella al principio no quiere, decidimos hacerles caso y allí que vamos. El hecho es que el santero lo que hace es un masaje en las pantorrillas (la hizo un daño de la leche), decirla que de tres saltos, y que su empacho ya ha pasado. Al salir de la casa, en compañía de Maraví, Silvia dice que efectivamente la bola del estómago se la ha disuelto, pero que ahora la duele todo entero por igual. Entonces comenzamos a esperar a ver si se la pasa, pero está todo el rato con momentos desaforados de dolor, y luego momentos de calma. Así que tras dos horas de espera nos largamos al hospital donde una bruta enfermera la mete un chute en el culo con un calmante y un antivomitivo, y el médico nos dice que la ha pegado un cólico causado por su disentería. La foto la sacamos aparcados en la parte de fuera del hospital esperando el resultado de su prueba de sangre, que indicaría si tenía o no una infección...

Bueno, al día siguiente, momento de las despedidas... yo ya no volveré a ver a estos saharauis, ya que me quedaré en Santiago, aunque mis compañeros retornarían al día siguiente al carnaval de Holguín. Por cierto, dos puntillas:

- Holguín es la ciudad cubana de la cerveza, es donde más barata es, por no hablar de que están las principales fábricas de dicho brebaje.

- Aquí el carnaval se le llama a la fiesta, pero nadie se disfraza, que ello no lleve a error...

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